Carlos Negro Ministro del Interior UY
Uno de los casos más recientes y llamativos tuvo lugar en el barrio Colón de Montevideo, una zona que, si bien tradicionalmente no era vista como un punto crítico de violencia, ahora ha sido escenario de un episodio fatal. La madrugada del 6 de enero, un hombre de 37 años perdió la vida tras recibir múltiples disparos mientras caminaba por la vereda frente a su domicilio, ubicado en la intersección de dos pasajes residenciales.
Según testimonios recogidos en el lugar, la víctima había llegado minutos antes en compañía de un familiar. Posteriormente, cuando caminaba solo por la calle, se escucharon varias detonaciones. Testigos relataron que tras los disparos un vehículo huyó rápidamente del lugar.
La policía, tras ser alertada, acudió de inmediato y encontró en la escena varios casquillos de arma de fuego, indicio claro de un ataque intencional. El hombre fue trasladado al sanatorio Cudam, donde lamentablemente falleció a causa de las heridas sufridas, que afectaron principalmente su pecho y abdomen.
Este crimen se suma a una serie de hechos violentos registrados en los primeros días del año, ubicando a Uruguay en una situación preocupante respecto a la seguridad ciudadana. En total, durante los primeros seis días de enero, se han reportado ocho homicidios en diferentes departamentos y barrios, un dato que rompe con la tendencia de años anteriores y que refleja un aumento significativo en la tasa de crímenes violentos en el país.
Además del incidente en Colón, otros homicidios ocurrieron en localidades como Durazno, Maldonado y distintas zonas de Montevideo, incluyendo barrios como Cerro Norte y Nuevo Ellauri. Algunos de estos hechos han involucrado el uso de armas blancas, mientras que otros se produjeron con disparos de armas de fuego. En algunos casos se registraron asesinatos múltiples, y en otros, cuerpos fueron encontrados abandonados en espacios públicos, lo que suma una complejidad mayor a las investigaciones policiales.
Las autoridades, conscientes de la gravedad del escenario, han reforzado los operativos de seguridad en puntos estratégicos y han incrementado la presencia policial para intentar controlar la situación y prevenir nuevos episodios violentos. También se están realizando investigaciones exhaustivas para esclarecer cada caso, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia. Sin embargo, hasta el momento, la mayoría de los casos permanecen sin detenidos, lo que genera inquietud en la población.
Este repunte de la violencia ha generado un debate abierto en la sociedad uruguaya sobre las causas y posibles soluciones para frenar esta escalada. Factores como el aumento del narcotráfico, conflictos entre bandas criminales, y la desprotección social son algunas de las hipótesis que se barajan para explicar este preocupante escenario.
Los expertos en seguridad recomiendan un abordaje integral que incluya no solo una mayor respuesta policial sino también políticas públicas enfocadas en la prevención, la reinserción social y el apoyo a comunidades vulnerables, con el fin de atacar las raíces del problema y evitar que la violencia se arraigue aún más.
Mientras tanto, la población vive con la preocupación latente de que estos hechos puedan continuar en aumento durante el resto del mes, lo que pondría a enero de 2026 como uno de los meses más violentos de la última década en Uruguay.