La Ciudad de Buenos Aires dio un paso firme para recuperar el orden y el respeto a la legalidad al desalojar un terreno público ubicado bajo la autopista Perito Moreno, que estaba siendo ocupado ilegalmente por una cooperativa vinculada al entorno de Juan Grabois, uno de los principales promotores de la ocupación irregular de propiedades en el país. Esta acción confirma que el gobierno porteño no va a tolerar más usurpaciones ni el atropello a la propiedad pública o privada.
Durante demasiado tiempo, grupos como esta cooperativa han aprovechado la permisividad del Estado para apropiarse de espacios públicos sin autorización ni control, generando un desorden que afecta a todos los vecinos y debilita las instituciones. El predio recuperado no solo era utilizado sin ningún tipo de habilitación, sino que se había convertido en un depósito clandestino que atentaba contra el orden urbano y la seguridad de la zona.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, reafirmó que la administración seguirá firme en su política de defender el estado de derecho y garantizar la seguridad jurídica. La recuperación de este terreno forma parte de un plan claro que ya ha permitido devolver más de 550 inmuebles a la ciudad en los últimos dos años, frenando así el avance de estas prácticas que no hacen más que generar impunidad y favorecer intereses políticos de sectores radicalizados y oportunistas.
No se trata solo de recuperar un terreno, sino de enviar un mensaje contundente a quienes creen que pueden seguir actuando al margen de la ley.
La ocupación ilegal no solo perjudica a los ciudadanos respetuosos de las normas, sino que también fomenta un clima de inseguridad y descontrol que erosiona la convivencia y el progreso de la ciudad. La tolerancia cero frente a estas ocupaciones es indispensable para fortalecer la institucionalidad y proteger los recursos públicos que deben beneficiar a toda la comunidad y no a grupos con agendas particulares.
Este tipo de intervenciones reafirma la necesidad de un gobierno que no ceda ante presiones ni sectarismos, y que mantenga firme la defensa de la propiedad y el orden. La recuperación de este predio es un avance concreto en la lucha contra las usurpaciones, y una muestra clara de que la Ciudad no permitirá que se normalice el despojo ilegal de bienes públicos, que tantas veces ha sido utilizado como herramienta política para fomentar el caos y la división social.